
Las arepas. Esa delicia venezolana que solemos encontrar frita y que, sin embargo, asada es a mi juicio más sabrosa y sin duda más saludable. La freidora de aire, a la que tanto partido estoy sacando, ha servido para hacer estas arepitas que han quedado para chuparse los dedos.
INGREDIENTES
Para unas diez arepitas:
Una taza de agua (igual nos hace falta algo más)
Una taza de harina precocida de maíz (yo usé de la marca PAN)
Una cucharadita de sal fina
Dos cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
CÓMO HACERLO
En un bol grande vertemos el agua, la sal y la harina.
Mezclamos con la mano durante unos minutos hasta obtener una masa homogénea que no se nos pegue mucho (vamos añadiendo algo de agua si viéramos que es necesario). Dejamos reposar cinco minutos.
Pasado este tiempo formamos bolitas que aplastaremos entre las manos (deben quedar algo más gruesas en el centro pero no demasiado. Los círculos deben tener un diámetro de unos seis centímetros más o menos).
Pincelamos con aceite de oliva virgen extra la base de la freidora de aire y ponemos en marcha el programa precalentado (en la mía son cinco minutos a 200º).
Pasado este tiempo vamos colocando las arepitas (pueden tocarse) y las pincelamos ligeramente con aceite de oliva virgen extra. Programamos diez minutos a 200º y les damos la vuelta, volviendo a programar cinco minutos más a la misma temperatura. Yo añadí otros cinco minutos dándoles de nuevo la vuelta y a la misma temperatura para que quedaran doradas y crujientes.
Rellena y disfruta.







